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Historia

Los comienzos


En septiembre de 2013, en la ciudad de Llay Llay, nació nuestro Dojo gracias a la visión y dedicación de Claudio Salinas Obando, estudiante avanzado y actual Instructor de Bujinkan. Motivado por el deseo de compartir con su comunidad la disciplina y el arte marcial que lo había cautivado, Claudio se propuso establecer
la primera escuela de Bujinkan en la provincia.

En sus primeros meses, el Dojo fue conocido provisionalmente como Bujinkan Llay Llay. Sin embargo, en noviembre de 2013, durante un seminario
internacional en Mendoza, el Maestro Christian Petroccello, actual Dai Shihan de la Bujinkan, nos otorgó el nombre de Bujinkan Fūchi Dojo.

El Significado de Fūchi

風 (Fū): viento, método, tradición, forma, estilo, apariencia, aire, tendencia.
致 (Chi): camino, manera, escena, causar, dedicar, alcanzar.

Así, Fūchi simboliza una elegancia natural que se manifiesta en el ambiente y en nuestras acciones. Es una inspiración para mantener una práctica que respete las tradiciones, fomente la auto-mejora y promueva el refinamiento en cada aspecto
de nuestra existencia.

A su vez, el término Fūchi establece una conexión profunda con la ciudad en la que nació nuestra escuela. La palabra “Llay Llay” proviene del idioma Mapuche (mapudungun) y se traduce como “viento-viento” o “susurro del viento”. De
esta manera, Fūchi y Llay Llay están intrínsecamente conectados, evocando la idea de un “viento” suave y elegante que guía nuestros pasos. Este concepto no solo representa la elegancia en nuestra práctica marcial, sino que también
simboliza un flujo constante de tradición y sabiduría que buscamos preservar y compartir en nuestro Dojo.

Desarrollo y Crecimiento 

En 2017, abrimos un Dojo anexo en San Felipe, marcando el inicio de un proceso que culminaría con el establecimiento de un Dojo independiente en esa ciudad algunos años después, bajo la dirección de un instructor formado en nuestra escuela. 
Tras la pandemia, en 2022, el Instructor Claudio Salinas se mudó a la ciudad de Quillota, donde inició un nuevo proyecto de Dojo, el cual sigue activo y en crecimiento hasta la fecha. Este nuevo Dojo ha permitido llevar el Budo de Bujinkan a una nueva localidad, extendiendo nuestra influencia a un territorio donde anteriormente no había un Dojo. 

Nuestra Presencia Actual

Hoy en día, nuestro Dojo se encuentra en la ciudad de Quillota, bajo la dirección del Shihan Claudio Salinas Obando, quien ostenta el rango de 11° Dan en Bujinkan Budo Taijutsu. Su liderazgo continúa siendo el pilar fundamental en el desarrollo de nuestra práctica y en la transmisión de la rica tradición del Bujinkan a nuestros estudiantes. 

En Llay Llay, nuestras actividades continúan con el Instructor Dillans Lazo Mondaca, 1° Dan en Bujinkan Budo Taijutsu. Dillans recibe el valioso apoyo de sus Buyu, Marianett Obando Aguirre y Harold Parra, ambos 1° Dan, quienes contribuyen con dedicación a la preservación y expansión de nuestra tradición marcial en nuestra ciudad de origen. 

Además, en San Felipe, se han reanudado las actividades a finales de 2022 bajo la dirección del Instructor Carlos Retamales Campos, 1° Dan en Bujinkan Budo Taijutsu. Con su liderazgo y compromiso, esperamos aportar al crecimiento de la familia Bujinkan en la región, ofreciendo una oportunidad para que más personas se unan a nuestra tradición y enriquezcan su práctica marcial.

Nuestro Futuro

Con entusiasmo y optimismo, miramos hacia el futuro, comprometidos a promover el Budo Bujinkan en estas ciudades y a contribuir al crecimiento de nuevas generaciones de practicantes. Nuestra misión es continuar difundiendo los principios del Bujinkan y ofreciendo un camino de desarrollo personal y marcial para todos nuestros estudiantes. 

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